Me asusta tu idea
y tu posible desapego
a mi sufrimiento y pena.
Te temo, no por que seas instrumento
sino por que mi cuerpo solo conoce de dolor
y ya no quiero que ese sea su alimento.
Entiendes Romeo? Guarda silencio, dame amor.
Que lo mismo que temo a la agonia
le temo a la luz, a la felicidad y a mi partida.
